¿Entonces para qué indica el fabricante distintas viscosidades y densidades de aceite? Que casi todos alcancen la misma viscosidad a la temperatura de funcionamiento óptima no significa que sean iguales: Unos evolucionan con la temperatura de forma diferente a los otros. Y aquí llegamos a otro gran mito falso sobre los aceites, y posiblemente el más importante y más tremendamente erróneo, que dice que los coches de carreras llevan aceite fino como el agua, y que el aceite denso y gordo es para los camiones. NO. Los aceites más finos están indicados para uso convencional, y los más gordos para uso más exigente, tipo carreras. Y no al revés. Los lubricantes más finos tienen mejor viscosidad con el motor en frío (al arrancar), pero si calentamos excesivamente por entrar en un uso intenso en circuito, por ejemplo, su viscosidad se hará más fina todavía (si decíamos que el grado óptimo es 10 funcionando a 100º, un aceite convencional funcionando por encima de 120º reduce su viscosidad hasta grado 3), y lubricará peor. Los aceites más gordotes son pésimos para arrancar el motor y funcionar en frío (llegan a grado 100 de viscosidad, que empieza a ser peligroso), pero precisamente a una temperatura por encima de los 100º siguen manteniendo una densidad adecuada para lubricar. No quiero decir que los aceites de carreras sean de poca viscosidad, ojo, que aquí nos metemos en un lío tremendo en el que NO quiero entrar, sino que son aceites que por su viscosidad, tienden a ser más pesados en temperaturas normales, y se vuelven finos y óptimos a temperaturas muy elevadas que normalmente nosotros no alcanzamos. No es que sean aceites 20w60, al contrario, suelen ser 0w30, por ejemplo, pero la manera de evolucionar su viscosidad según la temperatura, los hace muy pesados para nuestros coches de calle, porque están pensados para lograr un funcionamiento óptimo a temperaturas por encima de los 100º, haciendo que en frío perjudiquen seriamente un motor convencional.
Llegados a este punto no queremos dejar pasar la oportunidad de desmentir otra leyenda urbana bastante extendida: Elegir un tipo de aceite u otro según la temperatura exterior y el clima de tu zona. ERROR. Salvo que tu coche tenga refrigeración por aceite como algunas rarezas que circulan por ahí desde tierras germanas, los circuitos de aceite van bastante bien cerrados, y cuando el coche alcance temperatura de funcionamiento (90-100º), el aceite responderá con la viscosidad que hemos estado viendo antes. Que vivas en el invierno de Burgos o en el desierto de Almería no debería influir en esas cosas, en absoluto, así que elige el aceite por otros motivos, como el arrancar en frío (ahí SÍ es importante elegir bien, y sí influye el clima exterior).
Antes hemos dicho que el aceite y su viscosidad son diferentes para uso convencional o para uso exigente tipo competición. No seas energúmeno, por muy racing incurable que te creas. Puedes ser Vatanen, no lo dudo, pero Ari cuando iba a comprar en su coche no llevaba aceite de competición para ir partiendo los cronos. Cada aceite tiene su uso: NO ELIJAS UN ACEITE PARA CARRERAS Y LO USES POR LA CALLE, NI VICEVERSA. El motivo es sencillo: Si usas un aceite con viscosidad pensada en altas temperaturas de funcionamiento, estaremos sacrificando enormemente el motor cada vez que lo arranquemos desde parado, o lo hagamos funcionar en frío. Y no, no me creo que tu conducción diaria sea comparable a la de un piloto profesional en acto de servicio, estamos hablando de coger el coche y ponerlo al límite de forma continuada durante bastante tiempo. No valen los semáforos, ni el "paro a recoger a un amigo", o "un momentito que hay atasco". No. A fuego todo el rato. Como no creo que hagas eso porque ni vives ni trabajas en Laguna Seca, haz el favor de poner un aceite de persona civilizada en tu coche de diario. Y si vas a darle ese uso extremo alguna vez, cambias el aceite por uno adecuado, y luego lo vuelves a cambiar al volver a casa. Además de esto, el otro gran motivo es que estos aceites no llevan detergentes, algo sobre lo que hablaremos más adelante.
Y es que cada vez que arrancamos el coche en frío, estamos desgastando enormemente el motor. Piensa que según los ingenieros, entre un 80 y un 90% del desgaste de un motor se produce al arrancar. Es lógico, el aceite aún no está circulando por todo el circuito, y en el momento en que el motor despierta, se pone a girar en frío a casi 2.000 rpm con el aceite totalmente desmadrado. Por si fuera poco, el lubricante aún no tiene temperatura de funcionamiento, y por tanto su viscosidad no es la adecuada, por lo que durante unos minutos el motor se está engrasando mal. Esta es la explicación a por qué hay que dejar el motor calentar antes de pisarle mínimamente.
Esto justifica que los aceites de viscosidad fina sean mejores para cuidar al arranque en frío (un 10w40 mejor que un 15w40, o un 20w50 por ejemplo). Y también hace que los aceites sintéticos sean mejores casi siempre a los aceites minerales. Y aquí abrimos otro campo enorme.
Los aceites minerales siempre contienen pequeñas impurezas, que si bien no molestan en la función de lubricar, pueden afectar ligeramente a la labor de refrigerar, aunque eso es lo de menos (y es lo que más importancia parece tener para algunos). La clave aquí es que el aceite mineral, ha demostrado científicamente que siempre trabaja peor a bajas temperaturas (al arrancar), tarda más en reponerse, e incluso en casos de temperaturas realmente bajas, en torno a cero grados, no consigue arrancar, y si lo hace casi es peor, porque no lubrica. Para mitigar esos efectos, el fabricante suele añadirle aditivos que amortiguan esa diferencia. Ese es el problema, y es que los aditivos suelen perder propiedades con el tiempo. El aceite en sí mismo no se deteriora apenas, podríamos no cambiarlo nunca si viviéramos en un mundo ideal (sin que los segmentos foguearan, ni se condensara agua, etc.), y son los aditivos los que estropean el aceite. Al principio lo hacen un poco más fino (cerca de un 10%), pero luego empieza a caer en picado y se hace grueso en mayor proporción (bastante más).
El aceite sintético en cambio es prácticamente puro, no tiene esas partículas de las que hablábamos, y los escasos aditivos que lleva van integrados en la propia fórmula del lubricante (y no añadidos), consiguiendo no sólo que su viscosidad en frío sea mejor, sino que pierde propiedades en mucha menor medida que un aceite mineral similar. Es cierto que la lata cuesta tres veces más, pero se amortiza a medida que vas cambiando el aceite, y de paso en la vida del motor.
Y si hablamos de esos aditivos que lleva la fórmula, abrimos otro mundo, pero es un mundo en el que no queremos entrar. Sólo destacaremos que entre ellos, hay un componente detergente que trata de limpiar las conducciones del motor a medida que fluye por él. El aceite de competición no lo lleva, porque en cierta medida esa sustancia tiende a calentar un poco más el lubricante, y como son motores que supuestamente deben ser desmontados, y reconstruidos cada poco tiempo (se mide en horas de uso), da igual. Otro motivo para no echar a tu motor de calle un aceite Sunoco de competición (o Mobil 1, o Shell, o el que sea, en su gama para motores de carreras), a menos que estés dispuesto a desmontar y limpiar cada pieza del motor todos los meses...
Y para finalizar, queremos hacer una breve referencia al API que indica la lata de aceite en su etiqueta (suele poner Api: SL, o SM, por ejemplo). El API es una prueba de calidad que certifica que se han realizado ciertas comprobaciones a ese aceite. Cada cierto tiempo se hacen más estrictas estas pruebas, y se pasa a un API mayor (de SL a SM, por ejemplo. Creo que actualmente vamos por SM, aunque el siguiente debe salir en breve si no ha salido ya). Lo que indica es que a ese aceite se le han realizado dichas pruebas de calidad de todo tipo, y las ha pasado dentro de los valores exigidos, nada más. Piensa que tu coche del año 96 no conocía ni el API SL, y actualmente casi todos los aceites al uso tienen API SM, por lo tanto son más que recomendable para su motor. Porque hay gente que lee en el manual de su Peugeot 309 GTX que tienen que poner lubricante Total de determinado tipo, y se pueden volver locos para encontrarlo, cuando cualquier Cepsa con la viscosidad recomendada (o más fina si se quiere) cumple mejor con su misión que dicho aceite recomendado de hace 20 años.
Y cerramos esta aventura grasienta desmintiendo el enésimo mito de la jornada. Y es que hay gente que pone un aceite de viscosidad más gorda para evitar fugas en alguna junta. Es cierto, Ok, el aceite es más grueso y se filtra menos por determinadas juntas. Con lo que hemos explicado arriba sobre viscosidad y cuidado del motor, cada uno es libre de cambiar una junta y poner un aceite que lubrique bien su motor, o no cambiar la junta rota y perjudicar su motor con un aceite que no le conviene...
Es un asunto complicado. Lo hemos visto MUY de pasada, y MUY por encima sin profundizar en nada, porque como podéis imaginar, sobre cada cosita que hemos mencionado hay extensos estudios, pruebas y teorías. Hemos querido simplemente dar una visión general, y que entendáis los principios básicos de este tema. El que quiera profundizar sobre algún aspecto, puede hacerlo a base de bien, creedme. Me da miedo el montón de dudas, preguntas, y teorías que puede generar este artículo, pero para eso estamos, las que conozcamos y podamos resolver, lo intentaremos, y las que no (que son muchas, porque no somos ingenieros) os lo diremos y nos excusaremos.
Gracias derek062